El 29 de Junio de 1957, Monseñor José de la Cruz Turcios y Barahona, arzobispo de Tegucigalpa, erigió esta parroquia que puso bajo el patrocinio de “Nuestra Señora de Guadalupe”.

Palabras del Padre Santiago Gauthier, pme para la revista 50 bodas de Oro Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe”


Inicios

En 1946, el Sr. Isidoro Soto quien era de corazón noble, católico practicante y cuya ejemplar trayectoria de vida dejó el testimonio de una honorable familia cristiana y muchas obras de amplia generosidad, y esta no fue la excepción ya que donó un solar a Monseñor Turcios para que se construyera una iglesia en Honor a la Virgen de Guadalupe ya que don Isidoro había nacido el 12 de diciembre de 1886, fecha en que se conmemora la fiesta de la Virgen de Guadalupe.

Al principio en el predio se oficiaba la Misa Dominical, la señora Esther de Batres conseguía cada semana al sacerdote, tenía por techo el cielo azul y se colocaba una mesa sencilla y encima de ella una imagen de la Virgen de Guadalupe, posteriormente se construyó una galera.

Para 1950 se fue conformando un comité que poco a poco se fue transformando en las Primeras Damas Guadalupanas, a su vez se conformaron diferentes equipos de trabajo para la realización de actividades para recaudación de fondos, tales como Kermés, tes, veladas, rifas, funciones de cine además de donaciones y contribuciones de montos fijos tanto de las familias de cada una de las Damas Guadalupanas, entre otros.

 El 10 de diciembre de ese mismo año, fue bendecido el terreno y la galera donde se realizaron además de la Misa sagrada, la primera Comunión para niños que las hermanitas de la Nunciatura -desde hacía varios años- preparaban, además de celebrarse un partido de futbol. Y dichos muchachos futbolistas empezaron más adelante a trabajar en zanjones, para levantar las paredes de la iglesia.

Se continuaron con las actividades de recaudación de fondos, para los cuales los vecinos contribuyeron con mucho entusiasmo, según sus posibilidades, y como detalle pintoresco se recuerda que cuando se presentaban veladas para recaudar fondos, parte de la propaganda la hacían montando a un muchacho en un burrito, paseándolo por las calles de La Guadalupe para anunciar e invitar en forma de un bando a las actividades que se realizaban.

La primera piedra fue colocada el 27 de mayo de 1951 y a partir de ese momento los trabajos no se paralizaron por falta de fondos, ya que cuando se carecía de ellos, personas de buen corazón y a su vez Don Isidoro, entre ellos, realizaban donaciones para continuar con las obras.

A su vez se recibieron donaciones como ser la imagen de la Virgen de Guadalupe del Altar Mayor (traída desde México), el Altar Mayor (traído desde España), la puerta mayor, donación de joyas para rifas (cuyos fondos fueron utilizados para la compra de bancas), estaciones del Vía Crucis, Vitrales de la 1era, 2da, 3era y 4ta. aparición de Juan Diego, Santa Ana, San José. Santa Cecilia, San Antonio, San Judas, Virgen de Suyapa, San Juan, pisos y ventanas atrás de la iglesia, crucifijo, cruz exterior entre los campanarios, el órgano, la campana mayor y los dos ángeles que aún lucen a cada lado del Altar, entre otros.

Y fue así como el 29 de junio de 1957, recibió el título de Parroquia, mediante decreto y el 17 de agosto de ese mismo año se nombraron a los sacerdores Santiago Greendale, p.m.e y Juan Pablo Peloquin, p.m.e de la orden religiosa Sociedad de Misioneros Javerianos quienes, habían llegado a la Zona Sur del país en 1955.

 

Más historia en nuestra revista publicada el 13 de mayo de 2007 en conmemoración de los 50 años de la parroquia.